Semillas de Conciencia para Un Mundo Mejor

Sobre la verdad

Sobre la verdad

Sobre  la verdad.

La verdad es siempre justa, siempre amorosa, siempre libre.  La verdad que brota del centro, es corriente  del mismo ser y no sólo su atributo. La verdad es como la luz una guía que señala el camino disolviendo las sombras y las dudas.

A  través de la corriente de la evolución humana la luz fue conformando el arco iris de nuestra diversidad  con el colorido de etnias, creencias y culturas.

No hemos de olvidar que todos los colores  y matices son aspectos de una sola luz de humanidad.

Cultivamos esa paz que da el vivir de verdad.

Soy de verdad. Mi verdad es la de mi vida. 

La paz es mi verdad, mi derecho y mi responsabilidad.

Jorge Carvajal Posada

MEDITACIÓN POR LA PAZ

MEDITACIÓN POR LA PAZ

Una imagen que conmueve da la vuelta al mundo el 2 de julio de 2018, cuando después de nueve días de permanecer en una cueva en la oscuridad sin comida y con poca agua, 13 niños tailandeses y su entrenador son encontrados por buzos ingleses; están todos sanos y tranquilos y durante ocho días más se preparan para el rescate, saliendo afortunadamente todos ilesos.

Los buzos y el personal de emergencias se sorprenden de la actitud de los chicos, a quien su entrenador ha estado apoyando desde las desafortunadas circunstancias que los llevaron a quedar atrapados en la cueva, gracias a las técnicas de respiración y meditación aprendidas en su época de monje budista; los expertos aseguran que la meditación sin duda ha determinado buena parte del éxito de la misión de rescate al minimizar los efectos del estrés y el impacto emocional de las circunstancias vividas.

Esta noticia nos hace plantear varias preguntas: ¿qué es la meditación? y ¿cómo puede ayudarnos para conseguir la paz que todos anhelamos en este mundo donde proliferan los conflictos y las tragedias y donde la humanidad parece tan perdida? La definición de meditación nos dice que la palabra viene del latín meditatio y que corresponde al ejercicio de enfocar el pensamiento en algo, asociado a la concentración y la reflexión profundas. También se ha vinculado en los últimos años a la palabra inglesa mindfulness, que significa atención plena, y cuyos objetivos son los mismos: ayudarnos a conectar con la parte profunda de nuestro ser, calmar las tormentas de la mente consciente y ayudarnos a producir un estado físico de relajación y equilibrio.

Los efectos que produce la meditación a nivel físico han sido constatados en numerosos estudios, entre los cuales resalta la investigación realizada por la Dra. Sara Lazar, neurocientífica del Massachusetts General Hospital y del Harvard Medical School, quien ha demostrado como la práctica de la meditación puede transformar en sólo ocho semanas multitud de áreas cerebrales vinculadas con el control de las emociones y la producción de neurotransmisores involucrados en las respuestas de relajación, la memoria, el aprendizaje, la empatía y la compasión.

MEDITACIONES COLECTIVAS

También son notables los resultados de experimentos como el famoso “Experimento de Washington” realizado en 1993 donde un grupo de 3750 meditadores se reunieron durante casi dos meses enfocados en aumentar la armonía y reducir la tensión, evidenciándose una disminución en los índices de violencia en la ciudad.

Como lo expresa el Dr. John Hagelin, físico cuántico, “más de 50 proyectos de demostración y 23 estudios publicados en las principales revistas especializadas han demostrado que este nuevo enfoque para la paz mundial basado en la consciencia neutraliza las tensiones étnicas, políticas y religiosas en la sociedad que dan lugar a la delincuencia, la violencia, el terrorismo y la guerra. El enfoque ha sido probado a nivel local, estatal, nacional e internacional, y ha funcionado siempre, dando como resultado caídas muy importantes en las tendencias sociales negativas y mejoras en las tendencias positivas”

La persona que no está en paz consigo misma, será una persona en guerra con el mundo entero”. Mahatma Gandhi

Más recientemente, las iniciativas de Deepak Chopra y Lynne Mctaggart también han producido resultados sorprendentes, y como lo expresa esta última: “Si somos capaces de demostrarle al mundo que la intención, y particularmente la intención de grupo es una entidad de gran poder para hacer el bien, para ayudar a la humanidad, entonces yo creo que esto le dará poder a la gente para comprender que un buen pensamiento es todo lo que se necesita para cambiar el mundo”.

LA PAZ COMIENZA CON UNO MISMO

Nos dicen los expertos en meditación, que si podemos experimentar en nosotros mismos los profundos cambios que produce la meditación, todo a nuestro alrededor comenzará a cambiar, creando una cadena de intenciones positivas que llegará a muchas personas.

Todas estas premisas, experiencias y la convicción profunda de querer aportar consciencia a la humanidad, fue lo que llevó a un grupo de personas a reunirse para desarrollar el proyecto “Un Mundo Mejor”, que busca reconstruir la Red Etérica del planeta a través de la Red mundial de antenas de Armonización Planetaria y fomentar la creación de grupos de meditación que a través de esta red estén continuamente enviando información positiva a todos los lugares conectados por las antenas.

“Si no tenemos paz en el mundo, es porque hemos olvidado que nos pertenecemos el uno al otro, que ese hombre, esa mujer, esa criatura, es mi hermano o mi hermana”. Madre Teresa de Calcuta.

Este proyecto se empezó a materializar en el año 2015, con la construcción del centro de armonización Irati y cuenta en este momento con más de 1000 antenas distribuidas por los cinco continentes. Desde su creación, se han realizado meditaciones mensuales que se transmiten a todo el mundo, y que buscan fomentar la práctica de la meditación.

“Ya sea que podamos lograr la armonía mundial o no, no tenemos mejor alternativa que trabajar hacia esa meta”. Dalai Lama

Este año, desde un Mundo Mejor, hemos comenzado un nuevo proyecto denominado “Construir un Mundo Mejor “, con la misión de acompañar el trabajo personal que nos ayuda a los seres humanos a equilibrarnos y tener paz interior, para de esta forma poder aportar armonía a todo lo que nos rodea. Creemos firmemente en la capacidad que tenemos todas las personas de transformarnos a través del autoconocimiento, y estamos aportando nuestros mejores esfuerzos para que la humanidad pueda evolucionar desde la consciencia. Ese plan que hemos desarrollado a cinco años tiene como objetivo la restauración de los cinco elementos (tierra, agua, fuego, aire, éter) desarrollándose cada año un tema principal.

En este año comenzamos a desarrollar el Año de la Tierra, y el tema imprescindible de la paz entre los seres humanos ocupará todas nuestras actividades.

Es por esta razón la realización de un gran evento de Meditación por la Paz Mundial que reúna grupos por todos los rincones de la Tierra, unidos con una sola intención: crear armonía y promover las relaciones entre los seres humanos que nos lleven a crear vínculos de paz.

UNA SEMANA, UN DÍA, UNA HORA, UN MINUTO POR LA PAZ

Hemos escogido la semana del 13 al 18 de mayo para invitar a todas las personas y grupos que deseen unirse a esta iniciativa por la paz del mundo, a generar actividades de servicio que promuevan las relaciones basadas en los valores de la compasión, el respeto y la inclusividad, como semillas de acciones que generan paz. Cada grupo planea actividades desde su quehacer cotidiano, que de manera gratuita pueda compartir con aquellas personas que más lo necesiten, en una semana dedicada a compartir y agradecer desde lo mejor que cada persona puede dar con acciones en todas las esferas de la actividad humana.

El día 18 iniciaremos 24 horas de Meditación por la Paz, invitando a que grupos de todo el mundo se unan para mantener la llama de la meditación encendida en todos los rincones del planeta, y tomando como apoyo la Red Mundial de Antenas. Se tomará como referencia las doce del mediodía (hora de España peninsular) para la iniciación.

A las 11:11 de la noche (hora de España peninsular) daremos inicio a la Meditación de Luna llena de Wesak, recordando el mensaje de la tradición budista tibetana que nos invita a unir Oriente y Occidente en una sola oración que derrame sus bendiciones sobre toda la humanidad.

Un minuto de silencio por la paz donde cada una de las personas mantenga en su mente el pensamiento semilla generador de paz, será el momento en que todos estaremos conectados por una sola intención.

Artículo publicado en la Revista Vivo Sano nº22

MARCELA SALAZAR
Coordinadora Un Mundo Mejor
www.construirunmundomejor.org
www.unmundomejor.life

DIA DE LA MADRE

DIA DE LA MADRE

DIA DE LA MADRE
Por Isabella Di Carlo
 
Las mujeres tenemos ese “ no-se-que “ que nos lleva a disfrutar de poner el amor no sólo en acciones, mimos, comidas ricas; sino también en palabras. Nos fascina mostrar lo que nuestro corazón siente a quien escucha con respeto, nos enamora la intimidad que teje vínculos duraderos, nos encanta escribir y hacer con nuestras cartas avioncitos de papel que cruzan cordilleras, saltan fronteras  y llegan a la ventana que las espera … 
 
Veo a mis pacientes madres, a mis amigas madres, contemplo las diferencias y el idéntico trasfondo del amor materno, y mi amor por ellas se condensa en una lágrima. Rueda por mi mejilla, cae en una estrella… Y les digo, no cambien nunca…
 
Escribe mi poeta más querido “ podría navegar el mundo en una de tus lágrimas”. Lo dice cuando su mujer, está embarazada de su cuarto hijo, Sebastián; y si, el mundo cabe en una lágrima.  
 
La esencia de las madres es su entrega, ese total olvido de ellas mismas, en tanto ego, en tanto individuo con prioridad en sí mismo – en sus necesidades, preferencias y deseos-. Es la abnegación completa, el sacrificio silencioso.  Entendamos el término “sacrificio” por favor. Es hacer sacro, hacer sagrado algo, es dejar lo inferior en aras de lo superior; no es en lo absoluto,  victimizarse. Si hay victimismo, hay egocentrismo,  hay carencia, debilidad, reproche y queja. El victimismo es la sombra de la maternidad, no su esencia. 
 
El amor no es víctima jamás.  El amor es pura fuerza, da porque quiere y puede, avanza porque no teme, arropa porque es la ternura misma.  Enciende porque es fuego,  se derrama por ser fuente, se regala por ser espíritu. 
 
El espíritu es en ellas, amor. 
 
Las veo y me maravillo… A fuerza de disolverse, se han hecho inmensas. A fuerza de negarse se han afirmado en el alma.  A fuerza de embellecer la vida de otros, se han convertido en faroles, incluso en faros. 
 
Feliz día a todas. 

Feliz día a los hombres, que aman a las mujeres.

Feliz día a los obstetras que las cuidan, las comadronas que las acompañan, los pediatras que las tranquilizan.

Feliz día a lo maternal en todos, esa capacidad del alma humana, de nutrir, cuidar y servir al otro.

 

Detener y revertir el cambio climático es nuestra responsabilidad

Detener y revertir el cambio climático es nuestra responsabilidad

Por el Dr. Jorge Carvajal Posada
Introducción

El 50% de la emisión de carbono en toda la historia de la humanidad ha ocurrido en los últimos 30 años. A pesar de las innumerables evidencias científicas sobre la catástrofe del cambio climático, el problema se sigue agravando año tras año.

La deforestación, la pérdida de la capa de la vida orgánica en el suelo, la desertificación, la extinción masiva de especies que por millones de años han participado del fino y frágil equilibrio sistémico de la vida, son procesos funestos para la comunidad de seres vivos que habitan la tierra, agudizados hoy por el incremento en la emisión de gases con efecto invernadero.  Su repercusión socioeconómica se asocia a la inestabilidad y la violencia que van a la par con la incertidumbre alimentaria y las migraciones de centenares de millones de seres humanos.

Aunque la mayoría de países en el mundo se propusieron cumplir 17 objetivos que buscan el desarrollo sostenible del mundo para el 2030, los intereses económicos y políticos de los más poderosos están torpedeando las decisiones indispensables para salvar la tierra. Sabemos hoy que es urgente duplicar las reservas naturales si queremos garantizar un desarrollo sostenible.

La agricultura: ¿catástrofe o solución?

La premisa de la explotación de la tierra para la producción masiva ha generado un tipo de agricultura que representa hoy un atentado constante contra la diversidad del reino vegetal, del microbioma que lo sostiene y del mismo suelo que lo contiene. La modificación genética, que genera especies más resistentes y productivas, ha eliminado miles de especies que representaban en conjunto una estrategia de adaptación y supervivencia puesta a prueba en centenares de miles de años. Hemos permitido la selección de semillas modificadas genéticamente para implementar el uso de herbicidas destinados a crear el monopolio, que han contaminado y empobrecido la ecosfera.

Los fertilizantes agrícolas convencionales, constituyen hoy, por su contenido en nitrógeno reactivo, la mayor fuente de contaminación del aire en Rusia, China y Estados Unidos (1). Esto se debe a que el amoníaco liberado por los fertilizantes se une a las emisiones industriales para formar micropartículas contaminantes en el aire. Por si fuera poco, el nitrógeno reactivo agregado al suelo disminuye la retención de carbono, afecta gravemente el microbioma y acidifica el pH, desmejorando la calidad del suelo y de los alimentos.

El cambio que la tierra necesita

Necesitamos contribuir al cambio de los métodos actuales de agricultura, silvicultura y pesca, que son la causa principal de pérdida de la biodiversidad en el mundo. Es inaplazable ya la presentación de alternativas ecológicas a la agricultura convencional que es hoy nuestra mayor fuente de desequilbrio.

Sabemos que la producción agrícola emplea más de dos tercios del agua disponible para el consumo humano y es la fuente mayor de contaminación por nitratos, fosfatos y pesticidas y por gases con efecto invernadero, como el metano y el oxido nitroso. Este tipo de agricultura no es sostenible pues, además de la degradación de la tierra, la excesiva extracción de agua y la salinización, lleva a la disminución de la diversidad genética de cultivos y ganados.

Los fertilizantes agrícolas además contaminan las aguas subterráneas, lo que afecta la calidad de las aguas destinadas al consumo humano. Los restos que van al océano, alteran la oxigenación, e inciden negativamente en la reproducción de corales, y peces.

La agroindustria actual demanda un uso intensivo de agua potable para riego, y conjuntamente con la minería representa la causa principal de escasez de agua en todo el mundo, debido a que el vaciamiento de los acuíferos está ocurriendo a un ritmo mucho más rápido que el de llenado. Un tercio de los acuíferos subterráneos en el mundo están a punto de agotarse, y algunas previsiones sostienen que en tres décadas podría agotarse el agua subterránea mundial (2). Por ejemplo, el Acuífero de High Plans en USA se está vaciando a un ritmo de 1.83 mts por año, mientras en el mismo período la recarga natural es alrededor de 2. 5 cmts.

Según John Crawford (3) alrededor del 40% de los suelos agrícolas del mundo están clasificados como degradados o gravemente degradados, lo cual significa que un porcentaje importante de la capa superficial en la que crecen las plantas se ha perdido.  Esta capa superficial se pierde actualmente a un ritmo 10 a 40 veces mayor que el ritmo de reposición y regeneración natural.

De acuerdo con Wallace Wells autor del libro “Uninhabitable Earth: Life After Warming” el futuro del planeta depende ahora de lo que ocurra en estas dos generaciones, pues lo que pueda suceder en estos próximos 50 a 100 años está ligado a la comprensión y respuesta efectiva frente al cambio climático. Este es postulado como un terreno abonado para las grandes sequías e incendios forestales, las inundaciones, la mayor crudeza de inviernos y veranos, la génesis de poderosos ciclones y huracanes, entre otras catástrofes globales.  Los daños alcanzarían tales proporciones que sería insuficiente el producto nacional bruto de todos los países para controlarlos. Si a todo esto agregamos los desplazamientos masivos que ya avizoramos a raíz del cambio climático tenemos que concluir que este es ya un factor importante en la génesis de inestabilidad social.  La responsabilidad no sólo radica en los gobiernos e instituciones. Como ciudadanos del mundo tenemos mucho por hacer desde ahora mismo:  bastaría con pequeños cambios en nuestros hábitos de consumo que apunten en la dirección correcta para generar el cambio que el mundo necesita.

¿Es posible revertir la catástrofe?

Los métodos agrícolas industrializados pueden sustituirse con la implementación de nuevos métodos de agricultura orgánica, regenerativa y biodinámica. Estos métodos contribuyen al almacenamiento de carbono y la infiltración de agua en el suelo, lo que redunda en la preservación de los paisajes rurales y el incremento de la biodiversidad.  Son buenas noticias.

Estamos en capacidad de detener y posiblemente también de revertir el cambio climático, lo que no radica solamente en el desarrollo de nuevas tecnologías para la captura del carbono. La mejor solución disponible para el cambio climático es el empleo del potencial auto-regenerador de la propia naturaleza, que se puede incrementar con la restauración de ecosistemas capaces de almacenar el exceso de carbono atmosférico.  Esto se logra con la restauración de turberas, manglares y bosques.

En lugar de constituir la causa mayor de deterioro, la agricultura puede contribuir grandemente al equilibrio y la salud del medio ambiente, a condición de implementar métodos agrícolas que eliminen el empleo de fertilizantes químicos y aditivos del suelo, que es, después de los océanos, el principal vertedero de carbono. Se estima hoy que entre un 44% y un 57% del total de gases de efecto invernadero provienen de los sistemas mundiales de producción de alimentos, en los que se incluye la deforestación, los métodos agrícolas contaminantes, el procesamiento, envasado, refrigeración, transporte y desperdicio de alimentos.

La solución pasa por la siembra de cultivos biodinámicos y la cría y nutrición de animales con alimentos no procesados. Pero sin duda la forma más directa, rápida y efectiva para activar globalmente este tipo de agricultura regenerativa y biodinámica que puede revertir el deterioro de la tierra antes de que sea demasiado tarde, es la creación de un impacto masivo generado por el cambio en nuestros hábitos de compra.

Una demanda pública masiva en la producción de alimentos orgánicos es condición esencial para impedir el progresivo deterioro de nuestros ecosistemas.

Dos de los métodos de cultivo más reconocidos para ayudar a revertir el deterioro creado por la agricultura convencional y regenerar la tierra, son:

  1. Método Orgánico: Fomenta la vitalidad natural y el mantenimiento de un suelo sano a través del manejo integral de cultivos y control de plagas. Se excluye para ello el uso de productos sintéticos no orgánicos, como herbicidas, pesticidas y fertilizantes.
  2. Método Biodinámico: Es un método de cultivo orgánico propuesto por Rudolph Steiner que considera las granjas como organismos vivos que siguen los ciclos de la naturaleza. Al interior de estos organismos vivientes, las plantas, los animales y los seres humanos interactúan como componentes de un ecosistema densamente interconectado.

Estos dos métodos son muy superiores al de la agricultura convencional, ya que retienen más carbono en el suelo:  9.4% – más para el método orgánico y 12.8% más para el método biodinámico. Una ventaja adicional de este es que, a diferencia de las granjas orgánicas, las granjas biodinámicas son totalmente autosuficientes.

Para contribuir a la disminución de gases de efecto invernadero y favorecer el control y reversión del calentamiento global tenemos así varias opciones a nuestro alcance  

  1. Generar nuevos hábitos de consumo, incrementando conscientemente la demanda de productos orgánicos y biodinámicos en el mercado. Esta demanda creciente generaría rápidamente un cambio en los métodos agrícolas, en la regeneración de los suelos y en el medioambiente. Para ello se recomienda consumir solo productos frescos producidos localmente y animales que no sean sometidos a encierro y movimiento restringido, y que no hayan sido criados con concentrados industrializados.
  2. Cultivar nuestros propios alimentos por métodos orgánicos o biodinámicos.
  3. Favorecer el desarrollo masivo de tipos de agricultura orgánica, incluyendo la biodinámica, que promueven la biodiversidad, la captura de carbono por la tierra y la mejoría de la calidad de los suelos.
  4. Favorecer el empleo de energías renovables y disminuir en lo que esté a nuestro alcance, el uso de combustibles fósiles.

No podemos esperar hasta el diseño de tecnologías para la captura directa del carbono pues, además del tiempo necesario para su desarrollo tienen el inconveniente de que serían muy costosas y no alcanzarían a resolver la causa del calentamiento, estrechamente relacionada al deterioro de los ecosistemas que favorecen la captura del carbono por el suelo.

Estamos a tiempo.  Lo que hoy hagamos para revertir el cambio climático determinará el futuro de todas las formas de vida en el planeta.

NOTAS

  1. Geophysical research letters 2016
  2. Sitio web Phys org 2016
  3. Revista Time 2012

El Dr. Jorge Carvajal es médico cirujano de la Universidad de Antioquia (Colombia). Escritor, docente, investigador, con cuarenta años de práctica clínica dirigidas a la integración de diferentes sistemas médicos. Creador de la Sintergética y Manos para sanar. Es presidente honorífico de la Asociación Internacional de Sintergética (A.I.S.).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tierra de Paz

Tierra de Paz

LA PAZ ES LO NATURAL

La Paz Del La Tierra Es La Paz Del Hombre

La Paz Del Hombre Es La Paz De La Tierra

Con paso lento y el sol de los labriegos a cuestas, el sudor daba cuenta de su labor; las venas de sus manos encallecidas eran como un río tormentoso, su respiración como el oleaje tranquilo del viento al atardecer. La paz del hogar le esperaba, la paz llegaba con él.

Olía a sudor y a tierra, a mazorca y tomate, a cebolla y a miel. Olía a vida, inspiraba respeto, transmitía certeza y honestidad; estaba todo lleno de veneración; era la veneración a la vida que en sus entrañas custodia la tierra, que tal cual en cada jornada, bebía su ser.

Era él una prolongación de la tierra misma; respiraba en él su atmósfera, circulaban sus ríos, suya era su cosecha y su paz. Con cada golpe de azadón, el corazón y el tesón del hombre de la tierra invocaba raíces, color, tronco, fruto, hoja y sabor. La labor auguraba la cosecha, la cosecha auguraba la paz.

Él cosechaba alimentos; la tierra cosechaba y prolongaba en él su vida, su plenitud y su paz.

La paz del campo era la despensa de paz de la ciudad.

Ellos abandonaron el campo, los mayores vieron el atardecer sin que nadie asomara de vuelta en el camino; se desmoronaron las tapias y allá lejos, en la ciudad, el hijo construía futuro sin esperanza ni paz, sin regreso ni libertad.

Pero aún en los bosques reside la paz de la tierra, aún habita en el hogar y en el corazón de los hombres que van al ritmo de los días, sin otra pretensión que cosechar de aquello que siembran y cuidan para compartir y celebrar, para mantener la vida.

La paz (no esa de papel, tan maquillada y fabricada artificialmente como un maniquí, tan costosa y esquiva en los conglomerados de cemento e innovación, de seguridad y necesidad de atacar para defender lo que era de todos, para mantener lo que no era una necesidad) es natural, es LO NATURAL; la paz de aquí o allá, de antes o después, es una consecuencia de la naturaleza y naturalidad de la paz. En su naturaleza requiere un hogar, en su naturalidad no se reclama, ni se obliga, es natural.

Tal cual le sucedemos a la tierra, la tierra nos sucede. Volver a la tierra, a la paz, a adoptar la naturaleza de la paz, no significa literalmente tomar un azadón, pues no estamos en la luna ni Plutón; aún estamos aquí, debajo de tus pies y los míos también, por distantes que estén, ella y su paz aún ES y puede estar si tiene hogar. Volver a la tierra, a la paz significa habitarla dejando en cada paso la huella que quisiéramos encontrar en el paso siguiente, significa saber y asumir que todo pensamiento, intención, móvil, acción, se siembra en su matriz y que de eso mismo vamos a cosechar; significa habitarla como un hogar, relacionarnos con todos los seres, como quisiéramos convivir en nuestro propio hogar.

Permite la paz, déjala ser, déjala estar; no la pretendas, no la conquistes, ella se ofrenda; no luches por ella, lucha contra lo que te impide la paz.

Conviértete en un radar y amplificador, cuidador y cosechador de paz, en semilla y surco de paz.

Que la naturalidad y la naturaleza de la paz sean parte de ti, para que la paz florezca en nuestro hogar, para que haya esperanza, no solo futuro de éxitos, futuro sin paz.

LUZ ANGELA CARVAJAL POSADA

Artículo publicado originalmente en: www.luzangelacarvajal.com

 

 

 

 

Renacer en Primavera

Renacer en Primavera

“En primavera, toda la naturaleza resucita. Pero la resurrección es también un proceso ininterrumpido que se efectúa en el alma de aquél que realiza sobre sí mismo un trabajo consciente, iluminado, orientado hacia un objetivo divino. Y un proceso tal comienza necesariamente por la cabeza. Eso significa que si ponemos en el centro de nuestra vida una idea muy elevada y, si la mantenemos firmemente en nosotros, esta idea atraerá de los planos sutiles las partículas etéricas que les corresponden, partículas inoxidables como el oro y transparentes como el cristal.

Lo esencial pues es comenzar con una idea. Pero eso puede ser también una imagen que concrete esa idea, como la imagen del sol. Si introducís en vosotros la imagen del sol que es luz, calor y vida, ya camináis sobre el camino de la resurrección. Mantenedla firmemente, alimentadla, amadla, y ella hará su trabajo. La resurrección, es el sol que empieza a manifestarse en el hombre, el verdadero sol que introduce en él una quintaesencia de su propia naturaleza, una levadura, un fermento.”

Omraam Mikhaël Aïvanhov (1900-86), Pensamientos cotidianos, Editorial Prosveta

Encender el Fuego interior

Encender el Fuego interior

“Aquel que ha logrado encender su vela, su espíritu, así como su lámpara, su alma, tiene la llama celestial, puede alumbrar a otros espíritus y a otras almas a su alrededor.

Como en las iglesias ortodoxas en la mañana de Pascua, donde cada cual alumbra su vela con la llama del que está a su lado. Esas velas que se encienden una tras otra, son algo extraordinario, se diría que el fuego camina… ¡hasta el momento en que toda la iglesia se llena de una multitud de pequeñas llamas!

Por tanto, que todos aquellos que ya tengan su vela encendida traten al menos de encender las de sus padres, las de sus amigos, las de sus hijos. ¿Por qué guardarse la luz solamente para uno mismo?

Aquí se os enseña a encender vuestra vela para que también vosotros encendáis otras; y es por eso por lo que hay que aprender a mantener la llama. ”

Omraam Mikhaël Aïvanhov (1900-86), Pensamientos cotidianos, Editorial Prosveta

La Paz nace en la Familia

La Paz nace en la Familia

DE LA PAZ Y EL SISTEMA FAMILIAR
Así como es en el microcosmos de la familia es en el macrocosmos de la sociedad.

INTRODUCCION

Así como las partículas están interconectadas no localmente a través del entrelazamiento cuántico, la unidad sistémica de cada familia está en resonancia con el sistema social del que hace parte. Nos jugamos la paz, la viabilidad y el porvenir de nuestros ecosistemas sociales en la calidad de la unidad sistémica familiar.

Si no cuidamos y amamos nuestra propia familia no podremos servir a la humanidad. Un mundo mejor implica que seamos mejores seres humanos, es decir mejores esposos, padres, hijos o hermanos. Estos diferentes roles en el sistema familiar tienen una tal interdependencia, que el mejor modo de ser un buen padre es ser un buen hijo y un buen modo de ser humanos es saber que al igual que nuestros hermanos, todos procedemos de la misma fuente evolutiva y estamos unidos por un destino común.

No puede haber paz social si no hay paz en la familia; la violencia escolar no puede ser vista al margen de las turbulencias inscritas y generadas desde el sistema familiar.

Sin ser hijos, hijas, no se puede asumir la dimensión de ser padres, madres, hermanos. Sin ejercer nuestros roles desde el ser que somos, es poco probable que, en nuestros papeles como estudiantes o maestros, obreros o profesionales, podamos ser realmente humanos.

Cuando en familia aprendemos a sembrar las semillas de la paz, cultivando nuestras relaciones humanas con responsabilidad, sentimos que cada ser humano, con todo lo que lo hace único y lo diferencia de nosotros, nos completa. El secreto de la paz es vivir con aceptación y gozo el mundo de las diferencias, que nos permiten reconocer que la diversidad es la esencia de la unidad.  Este reconocimiento nos lleva a una paz que está hecha de justicia y comprensión. De sencillez y levedad. Una paz que produce equilibrio, y establece correspondencias y resonancias armónicas.

La paz es un don que nos lleva a tratar a todos justamente, es decir a los iguales como iguales y a los diferentes como diferentes. Desde niños en familia, en esa escuela única de la convivencia, aprendemos por la propia experiencia que la equidad es diferente de la igualdad; aprendemos que la norma puede ser injusta si no nace de la coherencia, comprendemos que la verdad no es verdadera si no parte de la transparencia; recibimos de la familia la escala de valores que llevamos por la vida. Esos mismos valores que nos dan valor cuando se practican y que cuando sólo se predican nos desvalorizan.

FAMILIA Y PAZ EN CLAVE SISTÉMICA

Una familia es un sistema densamente entretejido, en el que padres, hijos y hermanos forman la célula básica que se integra al tejido social, al tiempo pasado con toda la corriente poderosa de los ancestros y al futuro con el manantial de las generaciones venideras, ya latente en el presente. Una familia no sólo es un linaje caracterizado por su equipaje genético. Está conformada también por estilos de vida, hábitos, costumbres, creencias y modos de relacionarse, que constituyen en conjunto la información epigenética, modeladora de la expresión biopsicosocial de individuos y generaciones enteras.

Así como la célula es la unidad sistémica de los organismos vivos, la familia es el punto nodal del tejido social, cuyo equilibrio se refleja en todo el organismo de la tierra. Al igual que nuestros cuerpos, el organismo mayor del sistema familiar puede ser afectado por la ausencia de la paz y la violencia que da lugar a patologías relacionales como resentimientos, odios, indigestiones emocionales, hipertensiones e infartos socioeconómicos, y el temible separatismo que lleva a gangrenas y amputaciones que dañan la integridad geopolítica planetaria.

La ausencia de amor en la vida perinatal es tan peligrosa como la falta de oxígeno.  El maltrato físico o psíquico afecta a todo el sistema familiar, creando turbulencia en las corrientes que proceden del pasado, y oscureciendo el provenir de los hijos y los hijos de los hijos.

Ser padre o madre o hijo, es mucho más que un rol y más que un derecho por ejercer o un deber por cumplir:  Es también un estado de ser. La familia no es sólo un espacio-tiempo para jugar el rol de padres o hijos, es también un sistema dinámico cuya corriente viva fluye por las arterias de nuestras relaciones humanas, convirtiéndonos en tejedores de esa obra maestra de la vida que tejen todos aquellos que se aman.

La forma más eficaz de contribuir al tejido de la paz mundial es aprender y practicar desde el núcleo familiar el arte de las relaciones de hermandad.
 CARTA A LA FAMILIA QUE SOMOS

Avivar y compartir el fuego sagrado del amor en el hogar es el primer paso hacia la paz. 

Eres nuestro padre. Has dado lo que tú podías dar, y hemos recibido lo que nosotros podíamos recibir.  Sol y sombra de este paisaje que ahora somos, te aceptamos, sin ninguna condición y acogemos de todo corazón el milagro de la vida que hemos recibido a través de ti. Aunque en el camino de ida por la vida irremediablemente el destino nos separa, en la senda de regreso te encontraremos de nuevo en el fuego del propio corazón. Ese día como hoy te vamos a ofrecer Padre la paz que somos.

Eres nuestra madretierra y agua pura de esta vida nuestra. No podemos devolverte Madre el surco fértil que albergó en nosotros la semilla de tu vida, pero te ofrecemos desde la paz profunda de la materia virgen que nos diste, multiplicar con nuestra vida la cosecha de tu vida.

Somos sus hijos.  El padre y la madre se han fundido en nosotros. Emergemos de sus dos corrientes para revelar el secreto de la fusión que libera la energía de una vida nueva. Honramos esa vida renovada por su ofrenda y experimentamos en el ser la continuidad de esa corriente de conciencia que a través de la vida se renueva.  El hijo, la hija que somos, nos llevan a ser hermanos de todos los hermanos, como un modo de integrar las diferencias sin perder la unicidad.

Cada individualidad se afirma en el grupo familiar en una red relacional que contribuye desde su diversidad a la solidez de la unidad. En esas relaciones de diversintegridad cada quien, siendo único, contribuye a la integridad mayor que constituye el tejido de la paz.

La afirmación de la individualidad de cada uno en el seno de esa primera colectividad que es la familia, integra a padres madres, hijos, en una fraternidad dinámica que trasciende los lazos de sangre. Entonces, encendemos juntos en el fuego del hogar esa paz activa, comprometida y solidaria viva que caracteriza la hermandad.

SOMOS HERMANOS

Recibimos el agua abundante de la vida de todos nuestros ascendientes y en el cauce de la propia vida unimos afluentes y corrientes parar nutrir la vida de todos los que vienen.

Los hermanos, tan distintos de nosotros mismos, nos enseñan a reconocer y amar las diferencias. Esa es la primera experiencia familiar de una paz genuina, esa paz comprometida que nada tiene que ver con la pasividad de la indiferencia.

Honramos las grandes diferencias que, al complementarnos, han unido, nuestro común origen y destino.  Partimos de la misma fuente y aunque nuestros rumbos sean tan distintos disfrutamos juntos de esa paz que subyace en la unidad del territorio humano con todos sus caminos.

Aquellos que nos precedieron, con sus éxitos, sus errores y fracasos fueron hollando este sendero que ahora recorremos como hermanos. Cuando llega el sentimiento de las ausencias podemos sentir adentro esa presencia que nos lleva de su mano por la senda de la vida que es aprendizaje.   Con todos ellos en esa escuela de la vida, la familia, aprendemos, encendemos el fuego de ese amor incondicional de la hermandad avivado por la llama del grupo familiar.

Continuemos su jornada en busca de la paz, para que la fraternidad de la interdependencia amorosa y responsable nos revele el sendero de la verdadera libertad.

 

JORGE CARVAJAL POSADA

Artículo publicado por la AIS

www.sintergetica.org

Semillas

Semillas

SEMILLA DEL AÑO

Alinearse con el tiempo nos confiere posibilidades enormes, el Tiempo es el Señor, dicen los Vedas. Señor es quien sustenta, quien nutre a los seres y gobierna para el bien de todos. Saber relacionarse con el tiempo, es tener visión. Hay un tiempo para iniciar, un tiempo para mantener, un tiempo para concluir. Así obra la naturaleza y quien está de acuerdo al ritmo de la Naturaleza, está en armonía con la Vida misma. 

El año ofrece muchos momentos de gran oportunidad, a quienes como discípulos de la Vida, desean crecer hacia grados mayores de consciencia, para ser cada vez de mayor utilidad a su entorno. De todos los momentos, el del inicio debe ser especialmente considerado. Es no sólo la regla dada por la Sabiduría de las Edades, sino una norma accesible al sentido común inmediato:  en el inicio está contenido el proceso entero así como en la semilla, está contenido el árbol. 

Iniciar bien es poderoso. Es “empezar con buen pie”,  es “sembrar atinadamente”, y es saber acabar. No podemos separar finales, de inicios. Eso es verdad a todo nivel, cerramos el día bien cada noche recapitulando, y cuidamos las condiciones del buen sueño, para comenzar el día de la mejor forma. Concluimos nuestras relaciones bien, para quedar libres para iniciar buenas relaciones. Prestamos enorme atención a los hábitos que debemos disolver, para sembrar nuevos hábitos. Puro sentido común. 

Empezar el año bien, es tener consciencia atenta de su fase de siembra. Cada año desde la entrada de la luna en Aries los primeros 15 días llevan en si el programa de todo el año ( las 24 quincenas) como una semilla, que se desplegará a lo largo de las otras 23 quincenas. Se les considera 15 días esenciales. La energía disponible permite iniciar y terminar, desbloquear y actualizar, discernir y así programar más de acuerdo al plan del alma (y menos de acuerdo al programa del ego). 

El plan del alma es siempre uno: identificar nuestra parte en el plan general, (nuestra misión), y cumplirla en armonía con los demás, para crear un mundo mejor. 

Semillas son las nuevas ideas, los insights que dan más discernimiento y las acciones solidarias, creativas, cooperativas. Semillas somos nosotros, tú y yo, cada uno es un loto desplegándose… Viajando hacia una abundancia mayor de claridad, de generosidad, de sabiduría, abundancia mayor de salud, de ritmo, de cooperación. Semillas son nuestras instituciones, cuando sirven al bien común. Semillas son nuestras relaciones cuando en ellas nos complementamos. 

También son Semillas las antenas que se siembran para devolver la integridad a la red etérica del planeta, y los grupos que meditan unidos en red. 

Que en este tiempo, que es de siembra, podamos reflexionar juntos en la semilla que queremos ser, para que el hacer esté impregnado de la luz del alma hasta la alegría. 

FASE DE LUNA NUEVA DE ARIES  – Este año va desde las 9.20 del jueves 4 de Abril, hasta las 10.50 del Viernes 5 de Abril CET – Es el momento más propicio para disolver las heridas del pasado, los hábitos limitantes, las creencias y modos de pensamiento que generan conflicto. Permite terminar, cerrar, eliminar. Toda luna nueva disuelve. La de Aries porta el fuego de la transmutación y la fuerza de la resurrección, es sinónimo de cambio, de nuevo nacimiento, de nueva vida. 

ACLARACION PRACTICA SOBRE HORARIO REUNIONES 

Lo recomendado es emplear el comienzo de la fase, cuando eso no es posible porque cae de mañana, es perfectamente adecuado hacerlo a la noche, en este caso que los grupos de España se reúnan a la noche del jueves 4, está alineado con el tiempo. 

4 de ABRIL al 19 de ABRIL  – La quincena de siembra.

1 – Para todos: 

  • Decir diariamente la Gran Invocación – Enfocarnos en el plan del año, preguntarnos ¿cómo podemos ser útiles? Preguntarnos ¿qué virtudes debo cultivar? Preguntarnos por los modos eficaces de cultivarlas. Ser conscientes de la unidad de toda la vida, recordar que hay un plan para la humanidad, un plan para la tierra y que somos una pieza en ese conjunto. Sentir la cooperación como nota clave. 

2 – Para aquellos que están familiarizados con la enseñanza del Maestro Tibetano:  

–   Contemplar en el Maestro Morya, leer sus enseñanzas; 

  • Recitar diariamente LA ESCALERA DE ORO.

NOTA DEL AÑO – Cada nuevo año tiene su nota clave particular,  la del que ahora comenzamos ( Aries 2019 hasta Piscis de 2020) es EL CAMBIO. Se le considera un año mucho más favorable que los anteriores. 

 

ISABELLA DI CARLO

 

El Yoga terapéutico

El Yoga terapéutico

La yogaterapia es la aplicación personalizada de las diferentes herramientas del yoga enfocadas en la salud.

La intención es acompañar y enseñar a las personas prácticas de yoga diseñadas para  atender sus necesidades específicas, para lo cual es necesario adaptar las diferentes técnicas y medios a las particularidades de cada persona.

Las posturas se adaptan para mejorar el estado físico y sobre todo para mejorar la amplitud respiratoria, diluyendo tensiones y tomando conciencia de los patrones respiratorios, lo cual permite incidir en la vitalidad del organismo, aumentando y facilitando la circulación del prâna. Esta acción se potencia y se hace más interna mediante los diferentes ejercicios respiratorios que preparan la mente para generar estados de calma y claridad en relación con las necesidades y demanda de cada persona.

El yoga terapéutico empodera a las personas, porque al realizar las prácticas de yoga personalizadas y mantener hábitos de vida saludables, les permite participar de forma activa y responsable en su salud.

La yogaterapia ni lucha ni está enfocada en las enfermedades, sino en potenciar estados saludables entendidos como estados de mayor armonía y vitalidad. En este sentido, es compatible con otros tratamientos médicos. Nuestra experiencia es que el yoga terapéutico favorece la activación de los recursos internos de las personas, siendo ellas mismas protagonistas activas y no pasivas en sus propios procesos de curación.

Las prácticas de yoga terapéutico pueden estar enfocadas tanto para situaciones concretas y puntuales de una persona, como para la prevención. Teniendo en cuenta  la constitución, el carácter, la situación familiar, la actividad laboral, los hábitos, el medio y lugar donde vive, se diseña y enseña una práctica con la finalidad de equilibrar y compensar los factores cotidianos que generen más estrés y predispongan a la enfermedad.

Este proceso es posible mediante la relación personal entre el practicante y el yogaterapeuta, ya que mediante el conocimiento de la persona en su realidad física, energética, mental y cultural se puede diseñar y proponer una práctica holística, que intervenga en todas las esferas que constituyen el ser humano.

Una verdadera cultura de la salud es aquella que promueve la autogestión de la misma y desarrolla el potencial sanador que todo ser humano posee, lo cual se consigue mediante prácticas holísticas y acciones cotidianas que incluyan las cinco dimensiones del ser humano: la física, la energética, la mental-vital-sensorial, la del conocimiento y la espiritual.

La práctica cotidiana de yoga desarrolla de forma progresiva las cualidades para ir de un estado mental de agitación y dispersión a uno de calma y  atención. Las prácticas contienen los elementos que atienden la demanda y necesidad de la persona y esos elementos tienen todos el aroma de ir desarrollando la atención. Esta atención, para que sea fructífera en el desarrollo integral de la persona, está cimentada en la no violencia, que en sánscrito se denomina ahimsa.

La práctica cimentada en ahimsa ayuda a detectar con mayor sensibilidad los hábitos y acciones con los que nos agredimos y agredimos a los demás. Agredimos nuestro cuerpo físico mediante excesos alimentarios, sedentarismo, adicciones, alimentando y recreándonos en ciertas emociones que se hacen patológicas, o agresiones hacia los demás en forma física, verbal, discriminatoria y manipulativa, entre otras.

En la medida que conseguimos más paz y claridad, hay más sensibilidad y consideración en nuestras relaciones con los demás y con el medio ambiente donde vivimos.

Con la práctica comprendemos y asumimos la responsabilidad de cambiar y Ser más Paz para que que haya más Paz en el mundo.

Imaginemos que cada uno de nosotros somos chimeneas que emitimos un tipo de humo y que ese humo es el resultado de nuestros pensamientos y sentimientos. Imaginemos que todos los “humos humanos” forman determinadas nubes y atmósferas que un momento dado sueltan la lluvia, lluvia que en definitiva condiciona todos y cada uno de los acontecimientos que le ocurren a la humanidad.

Es nuestra responsabilidad cuidar el tipo de humo que sale de cada uno de nosotros, para que un día todos podamos mojarnos con la lluvia de la Paz y fertilice una nueva tierra.

Víctor Morera Siscar.

www.pranamanasyoga.es

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